Todos sabemos qué es el doblaje y en
qué consiste. Hubo una época no muy lejana (más concretamente la
de nuestros abuelos y la de nuestros padres) en la que todo lo que se
veía no había más remedio que verlo doblado. Yo creo que por aquel
entonces la “versión original” era el gran desconocido ya que
prácticamente era imposible ver, por ejemplo, una película en V.O
en el cine, tan solo unas pocas películas y en algunos pases
concretos. Ni que decir tiene que el oír la televisión en DUAL con
posibilidad de poner subtítulos les quedaba aún muy lejos.
Actualmente, cada vez somos más los que vemos películas y series en
versión original (subtitulada o no dependiendo del nivel de inglés
de cada uno), Algunos porque les gusta y otros por seguir el ritmo de
estrenos de EEUU, aunque una cosa no excluye a la otra.
¿Dónde queda el doblaje hoy en día?
Parece que se ha puesto de moda criticar y odiar el doblaje como si
de Justin Bieber se tratase. Cuidado con decir que ves las cosas
dobladas, podrían estigmatizarte socialmente. Sobre todo son
nuestros padres los que más se resisten a la versión original, si
no ¿cuántas veces habéis intentado poner vustra película favorita o
la serie del momento a vuestros padres subtitulada y se han negado
rotundamente?
Deberíamos sentirnos privilegiados por
tener un doblaje de tal calidad como es el de España. No digo con
esto que dejemos de ver las series y las películas en V.O (yo creo
que no sería capaz) sino que aprendamos a disfrutar de ambas formas
de ver ficción y dejar de criticar el doblaje con comentarios similares a “vaya mierda de doblaje”. El problema
no es del doblaje, amigos, sino del espectador que nota ciertas
diferencias en la voz del actor. Obviamente, el doblaje no hace
milagros pero sí maravillas.
Si estáis interesados en saber sobre
el doblaje os recomiendo que le echéis un vistazo al documental Voces en imágenes.
Nota: he tomado como referencia el ver
las cosas en inglés y procedentes de EEUU ya que es lo que más abunda.
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