[NO CONTIENE SPOILERS]
Hace un mes, más o menos, comenzó una de las series que más esperaba para esta primavera,
Bates Motel. Había estado siguiendo bastante de cerca todas las noticias y promos que salían y me había creado mucha expectación. Sin embargo, ahora que he visto cinco capítulos tengo sensaciones encontradas.
Lo mejor de la serie es sin duda Vera Farmiga. Sus idas de olla hacen que la serie me divierta mucho. No porque ella me parezca cómica, todo lo contrario, me parece muy buena actriz que está bastante acertada en este papel. Además, la posibilidad de poderla ver semana tras semana durante al menos dos años (ya ha sido renovada para una segunda temporada) es un regalo. Además, la trama está muy bien preparada y promete giros y tensión. Pero lo mejor, después de Farmiga, es la relación madre-hijo de Norma y Norman, una relación absorbente y bastante negativa como consecuencia de una madre demasiado acaparadora y manipuladora. Los diálogos también son un punto a favor.
(Foto promocional de la serie).
Pero, ¿no se suponía que Bates Motel iba a ser una precuela de la Psicosis de Hitchcock con el fin de explicar mejor el personaje de Norman Bates? Tras ver la película pensé en que era un proyecto ambicioso y que solo cabían dos alternativas: que saliese muy bien o que saliese muy mal. Como digo, si bien nos la vendieron como “la serie que explicaría los orígenes de Norman Bates” hasta ahora ha habido poco al respecto siendo más las aventuras de un adolescente en un pueblo nuevo y misterioso que bien podría ser cualquiera y no necesariamente nuestro Norman Bates psicótico de los 60.
Sin embargo, a pesar de este pequeño gran detalle, que es lo único que hace que no me termine de gustar al 100%, la serie se disfruta mucho y más si eres fan de Vera Farmiga.